Lloré de emoción...
"Cuando cuento mi relato de cómo sané una enfermedad que me visitó digo: Nada de lo conocido me conformaba ni me convencía. Necesitaba una forma de curarme desde adentro, porque sino, se iría el síntoma por un tiempo, y luego volvería a manifestarse para recordarme que la sanación había sido "por arribita".
Cuando fui a una charla abierta que dio Cristina lloré de emoción. Alguien en el mundo le estaba poniendo palabras a lo que yo ya sabía pero no podía explicar. Me decía que la enfermedad era una amiga que había llegado para alertarme. Que había un bloqueo emocional que reclamaba mi atención y que si yo lo atendía, se sanaba esa manifestación física.
Creí, confíe, sentí y me entregué con mi corazón a las manos de esta mujer que fue instrumento de mi Sanación Profunda. ¡Gracias Cris por tu tarea!